El Telégrafo

Develando el Patrimonio Nº 2

El Telégrafo



En el Museo Histórico Sarmiento contamos con una Estación Telegráfica de sistema Morse, de origen inglés de la Compañía: Siemens Brothers and Company Limited, de 1880.

La Siemens Brothers, fue una Compañía que se creó en 1847 en Inglaterra bajo el control de Carl Wilhelm Siemens (1823-1883). Surgió como una rama de la firma alemana de ingeniería eléctrica Siemens &  Halske, de Ernst Werner von Siemens (1816-1892). Hacia 1851 se efectuó la primer conexión internacional mediante un cable telegráfico entre Inglaterra y Francia. Mediante el vapor de cable “Faraday”, construido especialmente para dicho fin, Siemens Brothers, instaló el primer cable Trasatlántico entre Europa y América.


Carl Wilhelm Siemens


La expansión tecnológica de la Revolución Industrial, implicó una verdadera revolución en el sistema de transporte y comunicación, que tuvo como finalidad lograr un medio más eficaz para poner en contacto los ámbitos productores de materias primas con los centros productores de manufacturas. Ferrocarriles y barcos a vapor conformaron el binomio adecuado para el transporte de cargas para el nuevo sistema global que empezaba a consolidarse. Dicho binomio se complementó con el telégrafo, cuyo tendido terrestre acompañaba la extensión de los rieles del ferrocarril, en tanto los "mensajes" debían anticipar, incluso, la mayor velocidad lograda para las cargas.

Domingo F. Sarmiento en su libro de Viajes (Obras Completas Volumen 5 pp. 365-366) comentaba: “Al lado del trayecto del camino de hierro va el telégrafo eléctrico, que por ahorrar camino a veces, se separa de la vía ordinaria, se hunde en la espesura de los bosques i lleva a doscientas leguas las noticias más interesantes”
 
La trilogía resultante adecuó el sistema de comunicación de la época a la actividad comercial entre los diferentes países del nuevo sistema global, que estaba sustentado por una nueva red de intercambios, que modificó sustancialmente la relación "espacio-tiempo" entre regiones. Las distancias ya no se considerarían tanto en su dimensión "geográfica" como en la "comunicacional". 
 
Dichas estaciones telegráficas operaban con el denominado código morse, que fue desarrollado por Alfred Vail, un colaborador de Samuel Morse en 1830 en la invención del telégrafo eléctrico. Cada letra o número se codificó mediante rayas y puntos.

En la actualidad suele ser utilizado por radioaficionados y Scouts. Una variante de transmisión de mensajes mediante sistemas eléctricos, es el que emplean los barcos mediante fuente de luz desde un reflector que se denomina “blinker”, que está dotado de un sistema de cortinilla que al cerrarse o abrirse, interrumpe o deja pasar la luz, emulando el punto y la raya del código Morse. Posteriormente Guillermo Marconi, uno de los mayores impulsores de la radio, desarrolló el sistema de telegrafía sin hilos, ganando el  Premio Nobel de física en 1909.


Samuel Morse





En la Sección “Crónica” del Semanario Literario El Correo del Domingo, (Tomo III, N° 153 de diciembre de 1866, pp. 333-334) se puede apreciar la vivencia del primer contacto entre las ciudades de Buenos Aires y Montevideo, mediante un cableado submarino de telégrafo:
 
“El 29 de noviembre de 1866 hemos asistido a esa conversación de los dos pueblos.
Nos parecía que veíamos los semblantes de los que nos hablaban, que leíamos sus pensamientos, que sentíamos los latidos de su corazón [...]
Más tarde vimos doscientas personas agrupadas en derredor del misterioso aparato, pasmadas en presencia de lo que allí sucedía. El joven inglés, encargado de traducir la impresión eléctrica que quedaba estampada en el papel, lo hacía con prontitud asombrosa, casi tomando al vuelo la palabra que llegaba; él no leía los signos; escribía al mismo tiempo que sentía el fluido en acción; parecía que oía la voz viva que hablaba desde Montevideo, que escribía a su dictado"
 

Domingo F. Sarmiento publicó en El Nacional del 29 de enero de 1857 (En Obras Completas, Volumen XXVI, pp. 185):
 
“Un gran acontecimiento va a tener lugar en pocos meses; y uno de los maravillosos de la época será objeto principal la América. En el próximo mes de Mayo, será arrojado a las profundidades del Océano que media entre el norte de la América y la Irlanda, en solo ocho días, y con el costo, relativamente insignificante de 360.000 libras esterlinas, el cable eléctrico que ha de ligar entre sí a ambos mundos, y comunicar la Europa con la América en segundos-Dos buques cargados con las dos mitades del cable se reunirán en alta mar, y anudando sus extremos, partirán cada uno en dirección opuesta hasta atar las otras dos extremidades, el uno en Newfounland, el otro en la Bahía de Valencia en Irlanda, con lo que quedarán en comunicación, al habla se puede decir, San Petersburgo y Nueva Orleans, mediando casi la mitad de la circunferencia del globo”.