Domingo Faustino Sarmiento

Fue el más importante maestro argentino de todos los tiempos. Su afán por "educar al soberano" estuvo siempre unido a las ideas de progreso y libertad. Ocupó la Presidencia de la Nación entre los años 1868 y 1874, y también otros destacados cargos públicos (concejal, diputado y senador), desde los que siempre luchó por elevar las condiciones de vida de los ciudadanos a través de la educación.

Su prédica no estuvo orientada solamente a difundir la enseñanza en su país, sino que sus trabajos abarcaron a todos los países de Hispanoamérica, llegando a ellos a través de periódicos, revistas y libros, en los que volcaba sus experiencias de incansable viajero y eminente pedagogo.

Por eso, durante la Primera Conferencia de Ministros de Educación de las Repúblicas Americanas, llevada a cabo en Panamá, en septiembre de 1943, se resolvió instituir el 11 de septiembre, aniversario del fallecimiento de Sarmiento, como "Día del Maestro" en toda América.